“O comes o estudias, porque no hay cómo ir a la escuela”: el dilema de los padres en Bolívar

Foto: Jhoalys Siverio

Una camisa blanca cuesta al menos Bs. 86.000, una chemise amarilla o roja no baja de Bs. 72.000, las azules en Bs. 95.000 y las beige en Bs. 108.000. Un pantalón o una falda escolar cuestan Bs. 135.000, y un par de zapatos oscila entre Bs. 250.000 y Bs. 800.000, según la talla, marca y modelo.

Libertad Cabrera es madre de seis hijos, dos de ellos en edad escolar. Uno de nueve años y otro de siete. Todavía no sabe qué hacer para resolver el uniforme escolar de sus hijos, pues percibe apenas un sueldo mínimo, Bs. 40.000 mensual.

“Se me ha hecho imposible porque el sueldo no me alcanza, los precios están exhorbitantemente caros. Con lo que gano no puedo comprar un par de zapatos, yo lo que gano son 40.000 bolívares al mes y los zapatos están en 200, 300, 400 mil bolívares”, manifestó Cabrera.

El sueldo mínimo que recibe Libertad no alcanza ni para comprar un metro de tela.

“Ni siquiera me alcanza el dinero para comprar la tela y hacerle las camisas del uniforme a mis hijos, porque las telas están hasta en 100 mil bolívares el metro (…) Cómo compro si está el balance de los útiles escolares y está el balance de la comida. Si compro un par de zapatos o un cuaderno a mi hiko, ¿qué le doy de comer mañana?”, señaló.

De sus seis hijos, dos están en educación primaria y una en la universidad. Los otros tres se fueron del país buscando mejores condiciones de vida. Incluso, dejaron de estudiar para trabajar.

“O comes o estudias. Esta es la realidad que vivimos día a día, porque no hay cómo ir a la escuela”, afirmó.

Ángel Brito trabaja en Venalum y tiene tres hijos. Desde el 20 de agosto, cuando el régimen impuso un nuevo sistema económico con la reconversión monetaria, y con ello lo eliminación de los contratos colectivos, se ha cumplido cubrir las necesidades básicas de su familia.

«Unos zapatos escolares están por el orden de los 600 mil bolívares. Por primera vez tuve que comprarle unos zapatos usados a mi hijo para ir al colegio, 200 mil bolívares. Es algo que me desmoraliza y me quita el ánimo’, lamentó Brito.

Ramón Gómez, padre y trabajador de CVG, se refirió a las deudas para poder costear los estudios de sus hijos.

«La adquisición de uniformes y útiles escolares, la alimentación y merienda se nos está haciendo imposible. Anteriormente podíamos comprar los uniformes y podía faltar un texto, pero hoy nos falta el calzado, el uniforme, los útiles. Nos estamos endeudando quitando prestado, entonces quitamos prestado para comprar útiles y el dinero no alcanza para la comida», señaló.

Las clases iniciarán formalmente el lunes 16 de septiembre, fecha para la que la mayoría de los padres y representantes no tienen ni la mitad de los uniformes y útiles escolares de sus hijos.

Foto: Jhoalys Siverio

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